Desvariando un poco de…viajes y libros #1

Llegó el verano queridos lectores! Aunque todavía no nos lo diga el calendario ya se encarga de hacerlo unos días antes de su entrada esta maravillosa ola de calor, gracias a ella puedo saber lo que sintieron los dinosaurios cuando se extinguieron! Creo que en algún lugar del universo alguien ha pulsado por error el botón de “calor infernal”.

Y qué es lo que llega junto al verano aparte del calor, de las noches sin pegar ojo, los mosquitos, la proliferación de salamandras, el transporte público sin aire acondicionado, las playas abarrotadas de gente, las caravanas de coches que vuelven de las playas abarrotadas de gente…? ¡LAS ANSIADAS VACACIONES! Que sería del verano sin vacaciones! Vacaciones es sinónimo de viajes, de escapadas y de tardes tirados en el lugar más fresquito de la casa disfrutando de una buena lectura junto al helado con mayor contenido calórico del mercado! Fuera el estrés y bienvenido el relax!

El único quebradero de cabeza que deseo tener durante mis vacaciones es qué libro meto en la maleta o en el bolso cuando salga de viaje. No sé si esto le pasa a alguien pero a mí me pasa todos los veranos. Si uno viaja en coche o en tren no tiene por qué haber problema alguno pero si coges un avión…para mí, que no suelo facturar el equipaje, es todo un drama. El libro que decida llevar tiene que tener el peso y tamaño perfecto para no restar demasiado espacio al resto de cosas. No puede ser demasiado pesado, por lo que quedan descartados libros de tapa dura, tampoco pueden ser libros tochos, pero debe ser lo suficientemente extenso como para que dure todo el tiempo que esté fuera, pongamos que lo ideal serían unas 400 páginas como máximo y si encima nos cabe en el mini bolso que podemos llevar, pues mejor que mejor así podré leer durante el trayecto. Alguien puede pensar, “qué tontería esto se arregla con un libro electrónico”, pues no, yo quiero llevar mi libro en papel, sobre todo si viajo a zona de playa, la arena y yo somos incompatibles y estoy segura de que terminaría rebozando el ebook por toda la playa o acabaría enterrado en la arena.

Por todo esto que explico y por si hay alguien en el mundo que sufre igual que yo, me aventuro a sugerir algunos libros para llevar de viaje.

Como fan de Agatha Christie no puedo dejar de recomendarla. Sus libros son ligeros y amenos, ideales para esos días de calor que no tiene uno el cerebro a pleno rendimiento y lo que necesita  es una lectura entretenida que le ayude a relajarse y desconectar. Cualquier libro de la autora sería apropiado pero ya que hablamos de vacaciones y de verano pues qué mejor que “Muerte en el Nilo” en el que el mismísimo Poirot se encuentra de vacaciones por Egipto cuando se topa por casualidad (que raro) con un asesinato. En este libro visitaremos lujosos hoteles, navegaremos por el Nilo acompañados del detective, de una escritora, abogados, aristócratas… pasearemos entre las esfinges y visitaremos el templo de Abu Simbel. No sé a vosotros pero a mí me parece una lectura ideal para estas fechas.

Otro libro ideal, “Los escarabajos vuelan al atardecer” de Maria Gripe. Tres amigos salen a pasear una noche de verano, encuentran una casa deshabitada y deciden entrar a explorarla, a partir de ahí todo será súper intrigante, extrañas llamadas telefónicas, cartas de amor escondidas y plantas que parecen entender lo que ocurre a su alrededor. Leí este libro hace muchos años y aún hoy lo recuerdo con mucho cariño. La historia me atrapó desde el principio, recuerdo que era bastante misteriosa y que cuando acabé el libro me dejó dándole vueltas durante días. Tanto me gustó que en mi casa acabaron leyéndolo todos por aquel entonces y a todos nos encantó. Tengo que volver a leerlo pronto.

En “La isla del Dr. Moreau” nuestro protagonista, Edward Prendick, naufraga en medio del mar y es rescatado por un barco con una tripulación algo extraña. Será llevado a una isla donde conocerá al inquietante Dr. Moreau. Prendick demostrará interés por averiguar qué tipo de investigaciones lleva a cabo el Doctor. Esta es una de las novelas de Wells que más me gustan. En esta ocasión toca un tema más delicado y controvertido. Es un libro muy recomendable.

Ana, la de tejas verdes“, de Lucy M. Montgomery. Lo leí el año pasado por estas fechas y me pareció una auténtica delicia. Es un libro divertidísimo, las ocurrencias de Ana me hicieron reír y disfrutar de la lectura como hacía tiempo que no me pasaba con un libro. Estoy deseando continuar con la saga, así que es muy probable que en breve me haga con Ana la de Avonlea.

Y hasta aquí, al menos por hoy, mi pequeña selección de libros. Espero que os haya gustado, yo seguiré dando vueltas a mi cabeza a ver cual es “el elegido” este año para mi summer trip. Sin más, un saludo y hasta la próxima!

 

 

La letra escarlata-Nathaniel Hawthorne

thescarlettletterTítulo: La letra escarlata

Autor: Nathaniel Hawthorne

Publicación: 1.850

La letra escarlata fue el libro elegido por los miembros del Club Picwick para la lectura del mes de Mayo. Hacía años que quería leerlo, la historia me despertaba mucha curiosidad y las críticas que había leído hasta el momento habían sido bastante positivas. Tengo que decir que después de leerlo tengo sentimientos encontrados, por un lado me ha gustado el estilo de Hawthorne pero por otro lado se me ha hecho la narración en algunos momentos un tanto pesada.

La historia transcurre en la puritana Nueva Inglaterra del siglo XVII. El libro comienza con el juicio de nuestra protagonista, Hester Prynne, la cual ha cometido adulterio y es juzgada por ello. Será juzgada y condenada a prisión junto al bebé que ha tenido.

En esta época el adulterio además de ser considerado un grave pecado, era tratado igual que un crimen. Hester está casada pero hace años que no sabe nada de su marido, ella es enviada a Boston mientras que su esposo permanece en Europa.

Hester Prynne es el personaje que más me ha gustado de la novela junto a su hija, la pequeña Prue. Tiene un carácter fuerte, a pesar de ser sometida a un juicio público para humillarla, pasar una larga temporada en prisión y por si fuera poco tener que llevar una A de adúltera bordada en sus ropas, no se viene abajo en ningún momento, todo lo contrario, intenta sobrevivir y subsistir haciendo labores para esa sociedad hipócrita que la critica y le da de lado.

También me gustó mucho Prue, es una niña inquieta y curiosa pero el autor la envuelve de un halo de misterio y misticismo.

—Niña, tú, ¿qué eres? —gritó la madre. —¡Soy tu pequeña Pearl! —contestó la niña. Pero, al decirlo, Pearl rió y se puso a bailar de un lado para otro con los graciosos ademanes de un diablillo cuyo próximo capricho podría ser huir volando por el hoyo de la chimenea.

Otros personajes principales son Chillingworth y Dimmesdale, me parecieron bastente egoístas, ellos mismos son el centro de sus preocupaciones.

En cuanto al estilo de Hawthorne me ha parecido muy elegante y pausado. Se toma su tiempo para describir los sentimientos de los personajes, para transmitirnos sus inquietudes, tanto es así que da lugar a veces a extensos monólogos interiores que aunque están muy bien escritos me resultaron algo densos.

El libro me ha gustado en líneas generales, me gusta la historia que plantea y el toque místico que le da Hawthorne, tiene pasajes que me han encantado como el del bosque o la playa pero por otro lado hay partes que se me han hecho pesadas.

Por otro lado quería hablar un poco del relato introductorio que traía la edición de Penguin, “La Aduana”. El cual decidí leer antes de meterme de lleno en la historia. En este relato, el escritor nos cuenta de primera mano el tiempo que pasó trabajando en la aduana de la ciudad de Salem, su ciudad natal  por la que siente un afecto especial y a la que se siente ligado de forma extraña. En Salem vivieron sus antepasados, de algunos de ellos nos habla Hawthorne brevemente como por ejemplo de John Hathorne, magistrado que tomó parte en los famosos juicios de Salem, él fue tatarabuelo de Nathaniel.

(…) También su hijo (John Hathorne) heredó su espíritu persecutorio, y tan activamente participó en el martirio de las brujas, que bien puede decirse que la sangre de éstas le dejó una mancha indeleble. Una mancha profunda, en efecto, que sus huesos secos, enterrados en el cementerio de la calle Charttres, deben de conservar aún, si es que no se han deshecho completamente y convertido en polvo. No sé si estos antepasados míos llegaron a arrepentirse y pidieron perdón al cielo por sus crueldades, o si gimen aún bajo el peso de ellas en otro estado de su ser. En todo caso, yo el que ahora escribe, como representante de ellos, me avergüenzo de sus actos (…)

El autor nos hace una descripción minuciosa de sus compañeros de trabajo en la aduana, esta parte es la que se me hizo más densa. Es muy curioso como algo puede resultar interesante a la par que aburrido, no recuerdo que me haya ocurrido antes nada parecido. Nathaniel es tremendamente irónico al hablarnos de sus compañeros de trabajo, vemos como el escritor estaba rodeado por aquel entonces de un elenco de vejetes que desempeñaban su labor de forma poco eficaz.

(…) continuaron arrastrándose por los muelles y ambulando de un lado a otro por las escalinatas de la aduana; y, en detrimento de mi conciencia profesional, contribuyendo con toda justicia a desacreditarme. Además, pasaban gran parte del tiempo durmiendo en sus rincones de siempre, con sus sillas apoyadas contra la pared, despertando una o dos veces cada tarde para aburrirse unos a otros con la milésima repetición de viejas historias de su vida en el mar y viejos chistes refritos que habían llegado a ser para ellos como una especie de contraseña o consigna.
(…) Armaban grandes alaracas sobre asuntos sin importancia, y era maravillosa, a veces, la torpeza con que se les escurrían otros, mucho mayores, entre los dedos.

Durante el tiempo en que trabajó como administrador en la aduana perdió incluso el interés por los libros y la literatura hasta que en una de las habitaciones del edificio encuentra entre un montón de viejos papeles un paquete que contenía  un retal de tela roja con una letra A bordada en él y un pergamino.  En el documento se hablaba de una tal Hesther Prynne que vivió durante el siglo XVII, parece ser que era una señora que desempeñaba labores de enfermera y también daba consejos de todo tipo incluido los de tema sentimental. El manuscrito relata varios hechos que acontecieron en la vida de Hester y que inspiraron a Hawtorne a escribir La letra escarlata.

Mientras que conservó su empleo en la Aduana le fue imposible escribir sobre el tema aunque lo intentó,  según él mismo dice tenía la sensación de que su inteligencia se consumía. Esto empieza a agobiar al escritor y a afectarle hasta el punto de plantearse dejar un cargo que le aburría. No es hasta que es despedido cuando le vuelve la inspiración para escribir La letra escarlata.

Me costó bastante trabajo concluir este relato, es muy tedioso, cargado de descripciones en las que se puede apreciar lo bien que escribe el autor pero al mismo tiempo es tan minucioso en sus narraciones que tiende a aburrir, se va mucho por las ramas y aunque me interesaba lo que me estaba contando no podía evitar que se me cayeran los párpados hasta el suelo. Es recomendable tener La Aduana a mano para tratar episodios de insomnio, creo que he descubierto un remedio natural mucho más efectivo que la valeriana.

Bromas aparte, recomiendo tanto La letra escarlata como La Aduana, aunque creo que son lecturas que hay que hacer sin prisas para disfrutar de cada detalle.

3/3

 

 

 

 

 

 

 

 

El juego del Ángel- Carlos Ruiz Zafón

 

-Autor: Ruiz Zafón, Carlos.El juego del angel

-Publicación: 2.008.

-Nota: 1º libro de la saga El cementerio de los libros olvidados.

-Completan la saga: La sombra del viento; El prisionero del cielo; El laberinto de los espíritus.

Principios del siglo XX, Barcelona. Nuestro joven protagonista, David Martín ha tenido una infancia bastante difícil, solo en el mundo desde muy temprana edad consigue subsistir a duras penas haciendo pequeños trabajos para el periódico La voz de la Industria, donde comenzará su andadura como escritor.

David es un amante de la literatura y escribir es su pasión, él será el narrador de esta historia. A través de su voz iremos conociendo quién es Martín, cuáles son sus sentimientos, el desencanto que le produce la vida y al mismo tiempo la desesperación por vivirla.

Ésta es una historia oscura, como digo la vida de nuestro protagonista no será fácil, todo parecerá estar en contra de él. Se siente rechazado por su madre que lo abandonó cuando sólo era un niño para dejarlo con su padre, un hombre brusco y trastornado por la guerra, no logra el éxito que desea con su obra, el amor de su vida es un amor prohibido para él y su vida tiene fecha de caducidad.

Todo parece ir de mal en peor en la vida de David hasta que aparece como caído del cielo un misterioso editor, Andreas Corelli, que le hará una proposición difícil de rechazar, le dará la oportunidad de escribir una novela  muy especial por la que le pagará una gran suma de dinero.

Podemos decir que la novela tiene un toque de realismo mágico y de misterio. El propio Corelli es un enigma en sí mismo. Es un personaje que no sabremos hasta el final qué papel juega en la historia. El libro tiene pequeñas dosis de cada cosa, un poco de drama, un poco de amor, bastante misterio, algo de misticismo e incluso un puntito de novela policíaca.

El escritor crea unos personajes fascinantes. Por un lado tenemos a Isabella, mi gran favorita del libro. Si David es la sombra podríamos decir que Isabella es su luz, la luz que intenta guiarlo y sacarlo del aislamiento en el que cae. Es una persona fuerte y luchadora. Los diálogos entre los dos personajes me parecieron maravillosamente ingeniosos.

-¿Has añadido la lectura de caras a tu lista de talentos?.
-Para leer la suya no hace falta talento alguno, rebatió Isabella. Es como un cuento de Pulgarcito.
-¿Y qué más lees es mi rostro, estimada pitonisa?
-Que tiene miedo.

Por otro lado tenemos a Cristina, el amor de infancia de David y tan compleja y atormentada como él mismo.

Y cómo no, no puedo dejar de mencionar al Sr. Sempere, el mejor y más entrañable amigo de nuestro protagonista, será como un padre para David.

Me encanta como describe Zafón la ciudad de Barcelona de la época, nos la representa como una ciudad gris, fría y oscura muy acorde con el tono de la historia.

barcelona 5
“(…) trabajaba en la voz de la industria, un periódico venido a menos que languidecía en un cavernoso edificio que antaño había albergado una fábrica de ácido sulfúrico y cuyos muros aún rezumaban aquel vapor corrosivo que carcomía el mobiliario, la ropa, el ánimo y hasta la suela de los zapatos. La sede del diario se alzaba tras el bosque de ángeles y cruces del cementerio del Pueblo Nuevo, y de lejos su silueta se confundía con la de los panteones recortados sobre un horizonte apuñalado por centenares de chimeneas y fábricas que tejían un perpetuo crepúsculo de escarlata y  negro sobre Barcelona”.

Su estilo me parece muy cuidado, impregnado a veces de cierta ironía y sentido del humor tan característico en sus obras.

-Si quiere que me quede, las reglas, aquí, tienen que cambiar.
-Soy todo oídos.
-Se acabó el despotismo ilustrado. A partir de hoy, esta casa es una democracia.
-Libertad, igualdad y fraternidad.
-Vigile con lo de la fraternidad. Pero no más mando y ordeno, ni más numeritos a los mister Rochester.
-Lo que usted diga, miss Eyre.

También nos encontramos variadas referencias literarias, se nota que no sólo el protagonista sino también el autor es un apasionado de la literatura. Entre las páginas podemos encontrar referencias a Jane Eyre, a Mujercitas e incluso a Dickens. El propio Zafón es considerado por la crítica el Dickens de nuestra época que quizá es mucho decir, porque Dickens es mucho Dickens, pero yo ahí lo dejo.

Tengo que decir que es la tercera vez que leo El juego del ángel y tengo que reconocer que es la que más lo he disfrutado. El final puede resultar algo ambiguo para aquellos a los que les gusté tener todas las respuestas, a mí me pareció muy original, está claro que el autor intenta darle otra vuelta de tuerca a la historia. No obstante, para aquellos que deseen aclarar sus dudas, las encontrará todas resueltas en la tercera parte de la saga. Aunque son libros que se pueden leer de forma independiente existe un nexo que une todas las historias.

Y sin enrollarme más (porque este tostón que he dejado no lo va a leer nadie) os animo a que probéis con el autor porque creo que no os va a defraudar.

¿Habéis leído el libro? ¿Qué os pareció el final? Contadme, contadme.

5/5